martes, 30 de marzo de 2021

Eckhart Tolle

es un guía espiritual y escritor alemán residente en Canadá. Es reconocido por títulos como El poder del Ahora y Un nuevo mundo, ahora, nacido en Alemania (Lünen, 16 de febrero de 1948) y se educó en las universidades de Londres y Cambridge.A la edad de 29 años, una profunda transformación interna cambió radicalmente el curso de su vida. Los siguientes años los dedicó a comprender, integrar y profundizar esa transformación, que marcó el comienzo de un intenso viaje interior. Más tarde, comenzó a trabajar en Londres con individuos y pequeños grupos como consejero y maestro espiritual. 

Eckhart comparte su tiempo entre Columbia Británica, Canadá y California. Es autor del bestseller n. ° 1 del New York Times The Power of Now (traducido a 33 idiomas) y del muy aclamado A New Earth, que son ampliamente considerados como dos de los libros espirituales más influyentes de nuestro tiempo.
ECKHART TOLLE "EL PODER DEL AHORA" CONFERENCIA EN BARCELONA 31/3/21
Las enseñanzas profundas y sencillas de Eckhart ya han ayudado a encontrar la paz interior y una mayor satisfacción en sus vidas a innumerables personas de todo el mundo. La base de sus enseñanzas se encuentra en la transformación de la conciencia, un despertar espiritual que él ve como el siguiente paso en la evolución humana. Un aspecto esencial de este despertar consiste en trascender nuestro estado de conciencia basado en el ego. Este es un requisito previo no solo para la felicidad personal sino también para el fin de la violencia en nuestro planeta.

Eckhart es un muy solicitado orador público y enseña y viaja extensamente por todo el mundo. Muchas de sus charlas, cursos intensivos y retiros se publican en CD y DVD. La mayoría de las enseñanzas se imparten en inglés, pero ocasionalmente Eckhart también brinda charlas en alemán y español. 
Eckhart también es un pionero en el uso de la tecnología para difundir sus enseñanzas. A través de EckhartTolleTV.com, da charlas mensuales, meditaciones en vivo y responde preguntas de los espectadores. Además de The Power of Now y A New Earth, Eckhart ha escrito un libro diseñado para la lectura meditativa titulado Stillness Speaks. También está disponible un libro que contiene selecciones de The Power of Now, titulado Practicing the Power of Now.


sábado, 27 de marzo de 2021

Gerónimo

Jefe de los apaches. Cuando en 1609 unos pocos inmigrantes ingleses fundaron la ciudad de Jamestown, en Virginia, entre ellos y el remoto Pacífico se extendía un vasto territorio ocupado por aproximadamente medio millón de indios de distintas tribus

Justo trescientos años después, cuando en el Fort Sill, Oklahoma el 17 de febrero de  1909 falleció el último gran jefe apache, Gerónimo, el genocidio prácticamente se había consumado y apenas quedaban, reducidos a condiciones de degradación y miseria próximas a la esclavitud, doscientos mil indios confinados en inhóspitas reservas. Habían sido vencidos por millones de inmigrantes, rudos colonos procedentes de todo el mundo que, protegidos por el ejército de los casacas azules, ocuparon sus tierras.

GERONIMO , UNA LEYENDA (Geronimo, an American Legend) Película Completa 27/3/21

Gerónimo había nacido en el territorio de Arizona, junto a la frontera de México, la inmemorial tierra de los apaches, el 16 de junio de 1829 por la que hacia 1846 pasaron los soldados de Washington en dirección al sur. Con ocasión de ello, un indio pacífico, un jefe de los apaches mimbreños llamado Dasodahae, criado junto al río Mimbres en las proximidades de una misión hispanomexicana, tomó contacto, sin la más mínima aversión, con un pueblo al que no conocía.

Más tarde llegarían a aquellos parajes los mineros atraídos por el oro de Palo Alto, y Dasodahae, a quien un fraile había puesto como sobrenombre Mangas Rojas y que sería conocido por los nortemericanos como Mangus Colorado, fue a visitarles amistosamente. Los mineros lo insultaron y lo amenazaron con sus prepotentes revólveres y fusiles y, en el curso de una segunda visita, lo azotaron cruelmente y lo abandonaron medio muerto.

La venganza de Mangus Colorado no se hizo esperar; en una emboscada segó la vida de diez de los mineros, desatando con ello una guerra abierta que había de concluir con una irreversible y definitiva derrota de su pueblo unos cuarenta años después. Las diversas tribus apaches extendidas por la región (chiricauas, mescaleros, coyoteros, pinals) comprendieron que su territorio iba a ser progresivamente invadido por comerciantes, granjeros y soldados que abusaban de la superioridad de sus armas; entonces, dos grandes jefes de la misma nación se unieron al desafío de Mangus Colorado: Shi-Ka-She, conocido como Cochise, y Go-Hhla-Ye, Gerónimo.

Proverbios indios americanos sobre la tierra

Juntos combatieron contra el coronel James Carleton y sus voluntarios californianos en 1863. Después de una primera victoria apache, Mangus Colorado se entrevistó con el enemigo, sin tener en cuenta los consejos de sus aliados. Violando la bandera blanca de la paz, los oficiales lo hicieron detener y lo entregaron a la tropa. Durante la noche, uno de los soldados que lo custodiaban calentó al fuego su machete y pinchó al prisionero medio dormido, que contuvo su dolor comprendiendo el juego de sus agresores. No obstante, otro centinela le lanzó a las rodillas un leño encendido; Mangus se levantó mecánicamente y una ráfaga de balas, legitimadas por el pretexto de una tentativa de evasión, acribillaron su cuerpo indefenso.

Durante los diez años siguientes, hasta 1873, fue Cochise quien encabezó la lucha, pero los saqueos y los incendios tendentes a reducir la soberbia del invasor resultaron infructuosos. Obtuvo algunas significativas victorias, pero su pueblo también sufrió cruentas represalias. Por ejemplo, el 30 de abril de 1871, ciento ocho ancianos, mujeres y niños apaches fueron exterminados en Camp Grant, aprovechando un día en que ningún hombre útil para la guerra quedaba en el campamento por haber salido todos a cazar a las montañas.

Gerónimo (derecha) con otros guerreros apaches

En 1873, el general Cook consiguió firmar un tratado con los apaches para que cesaran las hostilidades, al que se sometió Cochise y por el cual algunas tribus hallaron asilo en la reserva de San Carlos, en las tierras que se extienden a lo largo del río White, pero otras, como los chiricahuas, huyeron a México. Estos últimos, entre cuyos jefes destacaba el vigoroso Gerónimo, ocuparon posiciones inexpugnables en el macizo montañoso de Candelaria y durante un tiempo tuvieron por aliados a los mescaleros, dirigidos por Vittorio, que moriría en combate en 1880, momento en el que Gerónimo asumió también la jefatura del pueblo hermano.

Sus bandas acrecentaron la violencia por el territorio de Sonora en marzo de 1883, mientras otro jefe indio, Chato, imponía el terror a los blancos en Arizona. De ese modo, la frontera de Río Grande se convirtió en un verdadero infierno y el general George Cook se decidió a intervenir de nuevo, esta vez ayudado por un desertor chiricahua, Panayotishn, el cual se ofreció a servir de guía hasta el refugio secreto de los apaches. El 8 de mayo de 1883, la compañía del 6º de caballería, reforzada por doscientos guías indios, penetró en Sierra Madre. Un mes más tarde Gerónimo y Chato fueron conminados a rendirse. En julio pasaron a la reserva de San Carlos, donde permanecerían durante dos pacíficos años.

Agotados por una guerra sin esperanza, los apaches parecían resignados a la forma de vida onerosa y precaria impuesta por los vencedores, quienes al principio pagaban a un precio razonable los forrajes y la leña que los indios talaban en los bosques. No obstante, en mayo de 1885, un centenar de disidentes aglutinados alrededor de Nachez (segundo hijo de Cochise), de Chihuahua Mangas y del valeroso Gerónimo huyeron de la reserva y se refugiaron en las montañas próximas de Nuevo México.

Durante algún tiempo arreciaron los ataques, pero el gobierno estadounidense no tardó en enviar sus tropas, al mando del capitán Crawford, para reducir a los rebeldes. Meses después, Gerónimo y Nachez solicitaron una entrevista con el militar enemigo mientras Chihuahua Mangas, el resentido vástago de Mangus Colorado, permanecía al frente de una decena de guerreros irreductibles y ajeno a toda negociación.

Pese a todo, Crawford aceptó las condiciones de capitulación de Gerónimo y Nachez, el 27 de marzo de 1886, pero entonces ocurrió algo que nadie esperaba. Fue en ese momento cuando entraron en escena inopinadamente los mexicanos, quienes rodearon el campamento de los guías indios empleados por el ejército y se entregaron a una auténtica orgía de sangre en la que pereció incluso el capitán Crawford. Los jefes indios pudieron huir, pero este incidente costó el cargo al más alto responsable militar en la zona, el general Cook, quien fue destituido inmediatamente y hubo de ceder su puesto al general Nelson A. Miles.

Tras una frenética persecución de los resistentes, el nuevo responsable de la represión, menos sensible aún a los sufrimientos de los apaches que su predecesor, logró que Gerónimo y Nachez se rindieran por segunda vez en junio de 1886 y no concedió a los vencidos otro estatuto que el de malhechores entregados al pillaje, condenándolos por lo tanto a trabajos forzados.

Gerónimo capturado junto con otros guerreros apaches (1886)

El pueblo de Gerónimo, que si las cifras no mienten contaba con veinte mil miembros en 1871, había sido reducido hacia 1890 a unos pocos centenares. Ya no había para el orgulloso jefe apache ninguna batalla que entablar ni ninguna esperanza de futuro. Los veintitrés años de vida que le restaban debían servirle únicamente para que apurase hasta las heces el cáliz de la derrota y para que sus nuevos dueños lo escarneciesen convirtiéndolo en objeto de curiosidad y pasto de desaprensivos gacetilleros.

Los supervivientes fueron malviviendo al principio en la reserva de San Carlos, donde en 1888 los describió así Frederick Remington: "Los apaches fueron siempre los más peligrosos de todos los indios del oeste. En el ardiente desierto y en las vastas extensiones rocosas de su país, ningún hombre blanco pudo jamás capturarlos durante una persecución". Pero allí, en San Carlos, se alimentaban a medias de sus exiguos cultivos y a medias de la caridad racionada del gobierno, vestían con andrajos y su honor yacía por el suelo, quebrada y adolorida su memoria por sus héroes muertos.

Dos episodios vejatorios le restaban por vivir a Gerónimo antes de su muerte, acaecida en 1909. El primero, su presencia oportunista en el desfile que fue organizado en Washington con motivo de la elección como presidente de Theodore Roosevelt; el segundo, a los setenta y siete años de edad, la renuncia a los dioses de sus antepasados para abrazar el cristianismo.

Gerónimo, un anciano piel roja hostigado desde su juventud por los poderosísimos invasores, pasó en los últimos años de su vida a convertirse en un símbolo útil para la flamante conciencia nacional norteamericana. El inclemente punto de vista impuesto por Hollywood se encargó de desposeerlo de los últimos vestigios de su dignidad y así pasó a engrosar la epopeya de los pioneros, tanto más gloriosa cuanto más temibles, salvajes y valientes habían sido los enemigos a los que habían tenido que enfrentarse. El extraño destino de Gerónimo consistió al fin en alcanzar una indeseable popularidad universal y alimentar una de las más engañosas mitologías del siglo XX.

El cine, siguiendo el precedente del circo y otros espectáculos populares, convirtió a los indios en mero objeto de la curiosidad masiva y morbosa de un público de feria. Desde Edison, que ya en 1884 los utilizaba en producciones precinematográficas como Sioux Ghost Dance, hasta los actuales telefilmes, una falaz mitología se ha erigido a costa de su secular humillación. Sin embargo, entre sus filas siempre se hallaron bravos guerreros, celosos de su independencia, que se resistieron a la violenta invasión de aquellas tierras por las cuales, hasta donde alcanzaba su memoria, sus antepasados habían cabalgado siempre orgullosos y libres. Así fue Gerónimo, que en la ficción era temido por los viajeros de La diligencia (John Ford, 1939) y protagonizó numerosos filmes como Gerónimo (Paul Sloan, 1939) o El salvaje (George Marshall, 1951), pero que en la realidad fue el postrero y noble jefe de un pueblo orillado por la historia, abolido por un nuevo episodio de la incesante crónica de la infamia.

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/geronimo.htm

martes, 23 de marzo de 2021

Günter Grass

Escritor alemán cuya obra narrativa reflexionó ácidamente sobre la historia de su país y la sujeción del individuo a las ideologías imperantes. En 1999 recibió el Premio Nobel de Literatura "por su forma de descubrir y recrear el rostro olvidado de la historia".

Günter Grass nació en Danzig, actualmente Gdansk, Polonia, el 16 de octubre de 1927. De origen alemán por parte de padre y polaco por el lado materno, militó en su adolescencia en las Juventudes Hitlerianas y fue llamado a filas en 1944, hecho prisionero por los americanos y liberado en 1946. Tras desempeñar diversos trabajos y oficios (bracero agrícola, picapedrero), ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Düsseldorf para seguir cursos de escultura, que luego continuaría en Berlín. En sus inicios cultivó paralelamente la creación plástica (escultura y artes gráficas) y la literaria en las vertientes poética y dramática, componiendo piezas como Faltan diez minutos para Buffalo (1957), Inundación (1957) y Tío, tío (1958).

Entrevista a Günter Grass - Negro sobre Blanco (2003) . 23/3/21

Fue sin embargo la narrativa, en la que se concentró a partir de 1958, la que lo llevaría a ocupar una destacadísima posición entre los novelistas alemanes de la posguerra, junto a figuras como Heinrich BöllSiegfried Lenz o Uwe Johnson. Saltó a la fama con El tambor de hojalata (1959), primera de las novelas que integran la denominada "trilogía de Danzig". La obra tuvo una enorme resonancia, generó una gran polémica literaria y cimentó el renombre del autor. En ella, como en las otras dos (El gato y el ratón y Años de perro), su ciudad natal constituye el telón de fondo ante el cual se desarrolla la historia del protagonista, Oskar Matzerath, un enano que deambula permanentemente acompañado de un diminuto tambor, a cuyos redobles va evocando un animado fresco de la pequeña burguesía alemana entre 1930 y 1950.

ENTREVISTA INÉDITA AL PREMIO NOBEL DE LITERATURA ALEMÁN: GÜNTER GRASS 30/9/21

Internado en una institución psiquiátrica, Oskar Matzerath narra su vida desde el comienzo. Esta narración se intercala con un diario que escribe en su reclusión y que abarca de 1952 a 1954. El personaje no ha crecido desde los tres años a causa de un accidente provocado con objeto, precisamente, de detener su crecimiento. En cambio, maduró intelectualmente cuando aún se hallaba en estado embrionario. Esta disparatada peculiaridad le permite ver con toda claridad lo que le rodea, pero sin participar en nada, en una auténtica relativización de la propia realidad. Desde su singularísima situación, Oskar evoca su infancia en Danzig, donde su madre y el marido de ésta regentaban una tienda de comestibles. Con ellos convivía un primo, de origen polaco, que formaba con el matrimonio un ménage à trois.

El Tambor De Hojalata 1979 . 23/3/23

Llegó después la ascensión del nazismo, y el pequeño Oskar se dedicaba a perturbar los desfiles de los camisas pardas tocando su tambor de hojalata. Después de empujar al primo polaco a la muerte durante el asedio de la oficina de correos, se integró en una troupe de enanos que, durante la guerra, hacían números de circo para entretener a los soldados. De regreso en Danzig, y en el momento en que el Ejército Rojo se disponía a tomar la ciudad, consiguió que su padrastro muriese asfixiado al obligarle a tragarse una insignia nazi.

El lenguaje de Grass es como una pirotecnia de truculencias, pastiches estilísticos, juegos de palabras y descripciones llenas de dramatismo y no ajenas a ciertas evocaciones simbólicas. Völker Schlöndorff realizó en 1979 una película basada en esta novela. La labor de desenmascaramiento es llevada a cabo desde una perspectiva de ingenua intrepidez, que opera totalmente al margen de cualquier ideología o tendencia moralizadora y pone en marcha una amplísima gama de recursos estilísticos y compositivos.

El tono satírico-grotesco predomina también en El gato y el ratón (1961), a la que sigue Años de perro (1963), donde la historia política de Alemania en el segundo cuarto de siglo sirve, una vez más, de marco referencial a los avatares y conflictos de una relación entre dos amigos de infancia. Después del estreno y la publicación en Berlín del drama Los plebeyos ensayan la rebelión (1966), en el que se pone en entredicho la postura del dramaturgo Bertolt Brecht en relación al levantamiento antiestalinista del 17 de junio de 1953 en Berlín oriental, publicó las novelas Anestesia local (1969), cuya versión teatral resumida apareció ese mismo año con el título de Antes, y Diario de un caracol (1972), que reflejan la intensa actividad política del escritor en las filas de la socialdemocracia alemana.

En El rodaballo (1977), acaso la más ambiciosa de sus creaciones novelísticas, recurre al mito y a la historia para plantear una parábola de la condición humana y de la relación hombre-mujer que contiene, además, una historia del arte culinario y una aguda sátira del feminismo. La obra se compone de nueve capítulos correspondientes a los de la gestación. Una mujer es la protagonista de cada capítulo, que se desarrolla en distintas épocas de la historia y tiene como hilo conductor la alimentación humana desde la época de las cavernas hasta nuestros días, otorgando a las conquistas culinarias mayor trascendencia que a las guerras y a los episodios consignados en las historias convencionales.

El protagonista que subyace al conjunto de la narración es el rodaballo, y el punto de partida de la inspiración es un cuento sobre ese pez del autor romántico Philipp Otto Runge. Capturado en la edad de la piedra, el rodaballo promete al pescador que si lo suelta le ayudará a liberarse del matriarcado imperante. De ahí deriva la concepción viril de la historia, hecha de imposición del poder y de sumisión de la realidad a la elucubración que desemboca en el totalitarismo, nutrido por invenciones tales como Dios, el progreso o la revolución. El libro de cocina es el verdadero texto de historia, el que recoge la estricta realidad y los progresos y conquistas del género humano, porque el hombre, más que un animal racional, es un animal (el único) capaz de cocinar. En nuestra época, el rodaballo es capturado de nuevo, pero esta vez por tres feministas a las que promete, si lo sueltan, apoyar su causa. Pero ellas no lo liberan y le organizan un juicio, con lo que el curso de la historia no se invertirá, y a los excesos del predominio viril no sucederán excesos por parte del sexo opuesto.

Günter Grass publicó posteriormente, entre otros títulos, el relato Encuentro en Telgte (1979), evocación de su actividad dentro del "Grupo 47" y de la figura de Hans Werner Richter, ambientada durante la guerra de los Treinta Años, y las novelas Partos mentales o los alemanes se extinguen (1980) y La ratesa (1986), melancólica prefiguración del fin de la Humanidad en un holocausto atómico del que sólo se salvarían las ratas.

En 1978 apareció Escarmientos, libro que reúne sus discursos y escritos políticos, y dos años después se editaron sus Ensayos sobre literatura 1957-79. Entre sus últimas obras cabe citar Alemania, una unificación insensata (1990); la novela Malos presagios (1992); Cuatro decenios (1992); Es cuento largo (1995), libro muy crítico acerca del proceso de la reunificación alemana, y Mi siglo, colección de cien relatos (uno por cada año del siglo) publicada en 1999, año en que fue doblemente galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y con el Premio Nobel de Literatura.

En 2002 publicó A paso de cangrejo, nueva narración sobre la Alemania de la Segunda Guerra Mundial que abordaba el sufrimiento de los alemanes a través del relato del hundimiento de la embarcación Wilhelm-Gustloff en 1945, en el mar Báltico. En 2006 vieron la luz el poemario Lírico botín, que recoge la producción poética de los cincuenta años anteriores del autor, y la narración autobiográfica Pelando la cebolla, en la que Grass hizo pública su condición de miembro de las SS durante su primera juventud. La noticia desató ríos de tinta en todo el mundo, pero especialmente en su país de origen, en el que no faltaron las voces que reclamaron la renuncia del escritor a su Nobel. Grass tuvo que salir al paso pidiendo perdón por su "pecado de juventud", mientras que sus defensores esgrimieron su continua dedicación a la causa antibelicista y a la denuncia de los desmanes y horrores provocados por la guerra.

Socialdemócrata convencido, Günter Grass nunca evitó salir a la primera línea del debate público para defender sus puntos de vista. Así, criticó la reunificación alemana por considerarla demasiado acelerada y traumática para la República Democrática Alemana, y defendió siempre los derechos de las minorías en su país. En su momento, fue un defensor del movimiento sandinista. Crítico con el capitalismo, no perdía ocasión de señalar su íntima injusticia y, en su opinión, la reducción que opera en las formas sociales de experiencia del mundo y de relación entre las personas.

Günter Grass falleció en Lübeck, Alemania el 13 de abril de 2015

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/grass.htm

jueves, 18 de marzo de 2021

Iván IV el Terrible

también llamado Iván IV de Rusia, Zar de Rusia (1547-1584) cuyo apodo remite a la crueldad con que reprimió a sus opositores, si bien se le reconoce un importante papel en el fortalecimiento de la nación rusa.

Iván IV Vasilievich nació en Kolomenskoie, actual Rusia, el 25 de agosto de 1530 Era hijo del zar Basilio III y de Elena Glinski. Al casarse con Sofía Paleóloga, sobrina del último emperador de Bizancio, su abuelo Iván III el Grande asumió la tradición imperial y transmitió a Basilio III el título de zar. Sin embargo, Iván IV de Rusia fue el primero de los grandes príncipes rusos en hacerse llamar oficialmente «zar de todas las Rusias».

Documental - Ivan - El Terrible 18/3/21

Muerto el zar Basilio III en 1533, cuando él contaba tres años, Iván IV fue coronado y gobernó en calidad de regente su madre, quien cinco años más tarde fue asesinada a consecuencia de las intrigas entre las familias boyardas que se disputaban el poder. Durante los años que precedieron a su gobierno personal fue utilizado políticamente tanto por los Glinski, familia a la que pertenecía su madre, como por los Bielski y los Shuiski.

Iván IV de Rusia

A partir de 1547, cumplidos los dieciocho años, Iván IV de Rusia gobernó con la ayuda de la Rada, consejo privado entre cuyos miembros más influyentes figuraban el sacerdote Silvestre, su preceptor Macario y su secretario Alexei Adashev, a quien se debió el talante moderado de los doce primeros años del reinado de Iván. También influyó en este sentido la princesa Anastasia Románov, con quien había casado en 1547.

La tendencia más notoria que Iván IV manifestó al principio fue la de alejar de su lado a la nobleza boyarda, al tiempo que procuraba sentar las bases de una administración estatal unificada y centralizada y crear instituciones con participación popular. Reunió y codificó las ordenanzas del reino en un código (el «Sudiébnik», 1550), convocó por primera vez en 1549 los «Zemski-Sobor», especie de estados generales rusos, y dos años después un concilio para organizar una Iglesia afín a sus propósitos.


Iván el Terrible (1943), un impresionante film de Serguéi Eisenstein

Iván IV fijó asimismo los campesinos a la gleba, para lo cual determinó el origen de la servidumbre establecida en 1581, y formó su propio cuerpo armado, el de los «streltsí», cuyos miembros eran recompensados con parcelas de tierra, con la finalidad de fortalecer el poder del monarca frente al de la gran aristocracia, además de reorganizar y modernizar el ejército.

Cumplidos los objetivos de esta primera etapa de su reinado, dedicada fundamentalmente a la organización interior, Iván IV el Terrible emprendió una política expansiva que lo condujo a las conquistas de Kazán, en 1552, y Astrakán, dos años más tarde. Ocupó también el valle del Volga y se dispuso a extender el imperio hasta la región de los Urales y Siberia. Con miras a contar con una salida al Mar Báltico, se volvió contra Livonia, pero allí chocó con los intereses de Lituania, Suecia, Polonia y Dinamarca.

Temerosas del auge del nacionalismo ruso, las potencias occidentales bloquearon el principado de Moscovia e impidieron así que recibiera técnicos y armamento europeos. La prolongación del conflicto originó una profunda crisis económica que motivó la reacción de los boyardos y del clero. La muerte de su esposa en 1560 acentuó el autoritarismo de Iván IV, quien mostró los primeros síntomas psicopáticos que, agravados más adelante, lo llevaron a cometer todo tipo de atrocidades (a las cuales debió el apelativo de el Terrible) y a una religiosidad exacerbada y próxima al delirio.

Entre 1560 y 1564, valiéndose de los «streltsí» y con el propósito de reforzar su poder frente a la aristocracia, Iván el Terrible desencadenó una sangrienta represión contra los boyardos y el clero, prescindiendo de los consejeros de la Rada. Incluso atacó y devastó en 1570 las antiguas ciudades libres de Novgorod y Pskov, y, en 1581, hizo asesinar a su primogénito.

Sin encontrar solución para el conflicto de Livonia, éste se prolongó hasta 1583. Agotadas sus tropas y acosado por la crisis económica y los problemas sociales y políticos del imperio, Iván el Terrible se vio obligado a ceder Livonia a Polonia y las regiones de Ingria y Carelia meridional a Suecia, renunciando a su pretensión de disponer de un puerto en el Mar Báltico.

Ivan falleció en Moscú el 18 de marzo de 1584

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/i/ivan.htm

martes, 16 de marzo de 2021

Epicteto

Filósofo estoico. En Roma fue esclavo de Epafrodito, liberto de Nerón, y siguió las lecciones del estoico Musonio Rufo; una vez emancipado, se dedicó a la filosofía, en especial a la moral. Con otros filósofos hubo de dejar Roma por decreto de Domiciano (94). A partir de su enseñanza oral, su discípulo Flavio Arriano de Nicomedia elaboró las Disertaciones de Epicteto, conjunto de lecciones del maestro, y el Enquiridión (traducido como Manual o Manual de vida), colección de máximas.

Epicteto nació el año 50 cerca de Hierápolis de Frigia, la ciudad de Cibeles, ruidosa de ritos orgiásticos y llena de vapores sagrados. No se sabe cuándo ni cómo fue llevado esclavo a Roma. También su nombre resulta incierto; posiblemente debe de ser un mero adjetivo ("apéndice"). Su señor Epafrodito, a quien algunos juzgan el famoso liberto de Nerón, le desfiguró con fría crueldad. Mientras el instrumento de tortura iba torciéndole la pierna, Epicteto se limitó a decir al verdugo: "¡Mira que la romperás!" Y cuando, finalmente, la pierna llegó a quebrarse, Epicteto añadió sencillamente: "¡Ya te lo dije!"

Esta narración proviene de Celso, cuyas páginas se hallan reproducidas por Orígenes (Contra Celsum, III, 368); y aun cuando el Léxico de Suidas no ofrece la misma explicación dramática del defecto de Epicteto, que atribuye al reuma, no hay otros motivos para rechazar algo aceptado por autores como Orígenes y los hermanos César y Gregorio de Nacianzo. Indudablemente, Epafrodito no debía de ser un amo generoso; para librarle de las acusaciones de crueldad resultan insuficientes el permiso que dio a Epicteto para que pudiera asistir a las lecciones de Musonio Rufo y, finalmente, la manumisión de su esclavo.

Epicteto citaba algunos rasgos de su antiguo dueño, que no proponía a la imitación de los discípulos; esto fue toda su venganza. El filósofo estoico Musonio Rufo ejerció en Epicteto una impresión indeleble y convirtió al esclavo en un "gran misionero del estoicismo" (Souilhé), entendido precisamente como forma de vida, y en un admirable maestro de los jóvenes. La mejor aristocracia romana, con los nombres más ilustres de la época neroniana, que vivió momentos de terror, profesó un estoicismo del que hasta cierto punto hizo una moda.

Sin embargo, la tiranía y la filosofía no podían coexistir, y Musonio Rufo se vio desterrado por Nerón; Epicteto, comprendido en la proscripción senatorial general del 94 dirigida contra filósofos, matemáticos y astrólogos, se estableció en Nicópolis, en el Epiro, donde poco tiempo después se hizo tan famoso que atrajo con sus enseñanzas a cuantos viajeros hacían escala allí de paso para la Magna Grecia, incluido el infatigable periegeta que fue el emperador Adriano. Tanto en Nicópolis como en Roma, Epicteto vivió pobre y solo. Simplicio dice que únicamente para cuidar de un huerfanito adoptado tomó consigo a una mujer, hacia el final de su vida. Murió entre los años 125 y 130.

EPICTETO - Frases que TE CAMBIARAN LA VIDA 16/3/21
Su palabra era tan vigorosa, espontánea y sincera que ha permanecido viva en las notas redactadas con fidelidad taquigráfica por un amoroso discípulo, Flavio Arriano de Nicomedia. A él y a su fiel entusiasmo debemos las Disertaciones y el Enquiridión. Se conservan además algunos fragmentos procedentes de Marco Aurelio, Aulo Gelio, Arnobio y Stobeo. Sin embargo, el lenguaje rudo, los vivos parangones y la energía austera son siempre del maestro. Arriano no quiso presentarse en absoluto como autor y fue sólo un editor perfecto.

Aun cuando Epicteto no resulte nada original en el ámbito especulativo, sí lo es, en cambio, en su completa transposición práctica del estoicismo, al cual no pide una vida tranquila junto a los demás, ni una optimista armonía con las grandes leyes, inmanentes, con el mismo Dios, en el mundo, sino (y en ello aparece la profunda huella de su persona humana) la libertad como conquista ética, liberación religiosa más bien, e independencia absoluta del alma. En las Disertaciones no alienta el gran estoicismo de Séneca y Posidonio. Epicteto busca la virtud (libertad y no sabiduría) con una especie de inflexibilidad y con la fe comunicativa que anima su lenguaje.

Traducidas también a veces como Diatribas o Discursos de Epicteto, las Disertaciones se componían originariamente de ocho libros de los que sólo nos han llegado cuatro. En una carta dirigida a Aulo Gelio y puesta al principio de las Disertaciones, el mismo Flavio Arriano de Nicomedia afirma que se ha limitado a transcribir fielmente cuanto oyó de labios del maestro en la escuela por él fundada en Nicópolis, en Epiro. Y que espera que, aun a través de su estilo desaliñado, se manifieste claramente la sublimidad de las enseñanzas de Epicteto y la excelsa misión moral que con ellas se propuso.

Las Disertaciones es una obra de una importancia fundamental para conocer el tercer período del estoicismo, llamado romano, que tiene en Epicteto y en Marco Aurelio sus máximos representantes. El interés del filósofo se dirige sobre todo a los problemas morales, y, abandonando la tendencia ecléctica en que el estoicismo había caído, recoge en todo su rigor el concepto de una voluntad racional que gobierna al mundo y a la que el individuo debe entera sujeción. De ahí el aire de religiosidad que respira toda la obra. Es de notar también la influencia que sobre Epicteto han ejercido las doctrinas cínicas; por lo demás, no sólo en el título, sino también en la forma, las disertaciones redactadas por Arriano evocan las "diatribas" cínicas de carácter popular.

Primer concepto fundamental en la construcción de Epicteto es el de la Providencia divina que gobierna el mundo y que lo dirige según las leyes de la naturaleza (coincidentes con las de la razón humana) en el mejor de los modos. Dios, padre de los hombres, lo ha predispuesto todo para su bien material y moral; si el mal interviene en la vida humana no es culpa de la Providencia, sino del hombre mismo que, olvidando su origen sublime y su razón (centella divina que debería guiarlo en todas sus acciones), se deja seducir por falsas apariencias del bien y se somete a los vicios y pasiones.

Con tal proceder, el hombre renuncia a su privilegio, se hunde en la miseria y niega aquella libertad suprema que Dios ha querido darle sólo a él entre todos los seres del universo. El hombre es, en efecto, libre, desde el momento que tiene en su poder las únicas cosas que importan: el uso de su pensamiento, de sus inclinaciones, de su voluntad, de todo cuanto precisa para preservar por completo su libertad de una primera cadena de esclavitud, la de las pasiones que turban el espíritu como enfermedades del alma. En cuanto al segundo vínculo de esclavitud, el de las cosas exteriores, tiene su origen en una idea errónea: honores, riquezas, salud o nuestro mismo cuerpo no nos pertenecen; nos han sido dejados en préstamo, en usufructo; en cualquier momento nos pueden ser exigidos y nosotros debemos estar dispuestos a devolverlos sin demora y sin pesar.

Por esto el hombre debe aprender a cifrar todos sus gozos y pesares en aquello que, por ser de naturaleza interior, permanece inalterable, firme y libre de cualquier traba. ¿De dónde saca el hombre la fuerza para ser prudente, seguro de sí mismo, libre frente a los demás hombres y a las adversidades de la vida? Se la da Dios, de quien ha recibido con la razón una partícula inmortal de su omnipotencia. El hombre debe venerar esta porción divina que hay en él y protegerla del contagio de los sentidos, debe escucharla y obedecerla en las horas de duda y de tentación: ella es la conciencia que le conduce a obrar el bien y a vencer serenamente el mal, y la más sólida garantía de su virtud y de su felicidad.

Otro concepto fundamental que inspira las Disertaciones y que está estrechamente ligado al precedente es el de la fraternidad humana; todos los hombres, en calidad de hijos de Dios, son hermanos entre sí, y se deben afecto y ayuda mutuos. Las faltas de nuestro prójimo deben inspirar en nosotros la comprensión y la piedad; debemos ser cautos en juzgar y serenos y justos en castigarlas, cuando sea necesario. Y cuando alguien nos ofenda, pensemos que el vengar la ofensa redundaría sólo en nuestro daño, porque menguaría nuestra integridad moral; y éste es precisamente el único mal que puede hacerse a un hombre digno de este nombre.

De todos los problemas particulares examinados por Epicteto, que abarcan casi todos los aspectos de la vida espiritual y de las relaciones sociales del individuo, aparece claro y completo el concepto de la vida como misión, la cual debe ser realizada mediante la elevación constante de nuestro espíritu y del de los demás, y mediante la obediencia (humilde y al propio tiempo activa y operante) a la voluntad de Dios. Por estas razones fundamentales y por los principios que de ellas se derivan (resignación en los sufrimientos y privaciones y amor fraterno hacia todos los hombres, junto a los cuales el sabio debe sentirse y hacerse sentir como enviado, siervo y ministro de Dios), la concepción de Epicteto tiene un carácter religioso tan acentuado que llegó a correr la especie de que había pertenecido secretamente al cristianismo.

El Enquiridión o Manual de Epicteto, obra también de Flavio Arriano, es una colección de máximas y de enseñanzas morales expuestas en clara forma discursiva, orgánica y de lograda brevedad, generalmente conocida gracias a la hermosa versión que Giacomo Leopardi hizo en 1825. Partiendo de la libertad como bien supremo, Epicteto distingue entre las cosas que dependen de nosotros y, por ello, son libres (juicio, intelecto, inclinación, deseo, aversión) de aquellas otras que no dependen de nosotros (cuerpo, salud, fortuna, riqueza, honores) y por ello son esclavas. Solamente las primeras tienen un relieve moral, en cuanto son útiles para la dignidad y la perfección del alma; las segundas se dividen en preferibles (por ejemplo, la salud) y no deseables (por ejemplo, la enfermedad), pero como no poseen relieve moral se mantienen como extrañas a nuestro ser íntimo y, en consecuencia, no encierran importancia.

El sabio, que sabe distinguir las dos categorías, es integralmente libre: nada ni nadie pueden privarle de lo que es suyo: "Ni el propio Júpiter puede forzarme a desear lo que no quiero ni a creer en lo que no creo". La libertad comienza con el dominio de sus propios impulsos irracionales (instintos, vicios, pasiones) y se extiende al de las ambiciones, decepciones, hechos sociales y políticos, el miedo a las enfermedades y a la muerte. Porque el sabio, si no puede quedar inmune de muchos acaecimientos reputados como males, tiene facultad, al menos, para regular las reacciones de su propio espíritu frente a aquellos acontecimientos: "Suprime la idea y suprimirás también el hecho".

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