lunes, 27 de abril de 2020

Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano

Marino y explorador portugués y navegante español, Magallanes nació en Oporto el 3 de febrero de 1480 Durante la llamada «era de los descubrimientos» (siglos XV y XVI), los navegantes europeos protagonizaron gestas tan trascendentales como la apertura de la ruta de las especias (Vasco da Gama) o el descubrimiento de América (Cristóbal Colón). Pero también otros logros de menor importancia histórica fueron igualmente espectaculares; es el caso de la primera vuelta al mundo, completada por la expedición de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano (1519-1522).
Miembro de la nobleza portuguesa, Fernando de Magallanes estudió náutica y cartografía en Lisboa. A los veinticinco años formó parte la expedición a la India mandada por Francisco de Almeida. En su siguiente viaje, esta vez a Marruecos y bajo las órdenes del duque de Braganza, resultó herido. El monarca Manuel I de Portugal, que disponía de un informe desfavorable acerca de la conducta de Magallanes en esta última misión, rechazó por dos veces un proyecto del marino para explorar nuevas rutas hacia Oriente, por lo que Magallanes decidió probar suerte en España. Llegó a Sevilla en octubre de 1517 y desde allí se dirigió a la corte, que a la sazón se encontraba en Valladolid. En ese mismo año contrajo matrimonio con Beatriz Barbosa, hija de un importante oficial sevillano, quien le dio un hijo varón, Rodrigo.
Expedición de Fernando de Magallanes. . 27/4/20
Magallanes tenía la convicción de que debía existir un paso al sur de la costa sudamericana para llegar a la India por occidente, paso que ya había buscado sin éxito Juan Díaz de Solís. La posibilidad de encontrar una ruta alternativa para llegar a Oriente a través del océano Atlántico era de vital interés para la monarquía española, ya que la costa africana estaba bajo el control de su principal rival en el comercio de especias, Portugal.
Fernando de Magallanes
Tras renunciar a la nacionalidad portuguesa, y con el apoyo del astrónomo portugués Ruy de Faleiro y del obispo Fonseca, logró interesar en el proyecto al monarca español Carlos I, quien puso a su disposición cinco naves: Trinidad, San Antonio, Concepción, Victoria y Santiago, con una tripulación de 270 hombres de distintas razas y nacionalidades. Fue nombrado gobernador de las tierras que pudiera descubrir y se le otorgó la veinteava parte de los eventuales beneficios de la expedición.
La flota zarpó de Sevilla en septiembre de 1519, luego de un fallido intento portugués de sabotear el viaje. Faleiro, víctima de un ataque de locura, se quedó en tierra. El contingente pasó por el archipiélago de las Canarias, siguió viaje hasta la costa del Brasil y dobló luego hacia el sur, donde exploró el estuario del Plata. En la bahía de San Julián, Patagonia, la expedición se estableció para invernar, período en el que se perdieron dos naves, una por accidente y la otra por deserción; además, el marino hubo de sofocar un motín.
Por fin, el 21 de octubre de 1520 accedieron al estrecho que lleva hoy su nombre (Magallanes lo llamó «estrecho de Todos los Santos»), que les permitió rodear el continente americano. Poco más de un mes después, encontraban al otro lado un océano de aguas tranquilas (que recibiría luego el nombre de océano Pacífico), ante cuya vista el aguerrido navegante lloró de emoción.
Siguieron rumbo al norte, primero bordeando la costa de Chile para virar luego al noroeste hacia las que se conocen actualmente como islas Marianas (que bautizaron como Islas de los Ladrones), sin agua potable ni provisiones frescas, y con parte de la tripulación enferma de escorbuto. La llegada a aquellas islas les permitió reabastecerse y continuar explorando otras islas que conformaban el archipiélago que hoy lleva el nombre de Filipinas.
Fue en una de ellas, Mactán, donde Magallanes cayó herido de muerte en un enfrentamiento con los indígenas, con lo que se malogró su sueño de completar el primer viaje alrededor del mundo. Falleciendo el 27 de abril de 1521. Esta proeza correspondió al marino de origen vasco Juan Sebastián Elcano (capitán de la nave Concepción, abandonada cerca de la isla de Cebú). Bajo su mando la expedición completó su periplo, primero rumbo a las Molucas, para tocar tierra de España el 6 de septiembre de 1522; arribó una sola nave, la Victoria, con dieciocho supervivientes a bordo y un cargamento de especias.
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/magallanes.htm

Juan Sebastián Elcano

Nació en Guetaria, Guipúzcoa el 30 de noviembre de 1476 - océano Pacífico, 1526) Navegante español que completó la primera vuelta al mundo (1519-1522). Aunque no tuvo la trascendencia de la apertura de la ruta de las especias por Vasco Da Gama o el descubrimiento de América de Cristóbal Colón, la gesta de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano fue sin duda una de las más espectaculares de la llamada «era de los descubrimientos»; basta recordar que, tan sólo tres décadas antes, ningún marino europeo se había aventurado siquiera a adentrarse por el ignoto Atlántico.
Juan Sebastián Elcano
Las primeras noticias que se tienen de él le presentan como un marino vasco con amplios conocimientos náuticos, que participó en la expedición de Francisco Jiménez de Cisneros a Argel (1509) y en las campañas de Italia de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán. En 1518 conoció en Sevilla al navegante portugués Fernando de Magallanes, que preparaba una expedición al servicio de España para buscar la ruta a las Indias navegando hacia el Oeste. Elcano se enroló en la expedición, que partió de Sanlúcar de Barrameda en 1519 y exploró el Río de la Plata y la Patagonia; allí ayudó Elcano a sofocar un primer motín, pero participó en un segundo intento contra Magallanes, el cual le perdonó la vida, sea por no hallarle culpable o por considerarle imprescindible para continuar el viaje (1520).
La primera vuelta al mundo Elcano-Magallanes, documental 4/8/20
Con Elcano reducido a un papel secundario, la expedición descubrió el paso del Atlántico al Pacífico por el sur del continente americano, así como las islas Marianas y las Filipinas. Cuando Magallanes murió en un combate con los indígenas de las isla filipina de Mactam (1521), la expedición quedó bajo el mando, sucesivamente, de varios de sus capitanes que se disputaban el poder, mientras continuaban explorando las islas, entablando relaciones con los jefes locales y buscando denodadamente la ruta a las Molucas.
Finalmente, un triunvirato encabezado por Juan Sebastián Elcano se hizo con el mando de lo que quedaba de la flota, argumentando que los jefes portugueses (incluido Magallanes) habían eludido a propósito las Molucas para no perjudicar a Portugal, que poseía el lucrativo monopolio del comercio de las especias navegando hasta aquellas islas alrededor de África y a través del océano Índico (1521).
Tras alcanzar las Molucas y establecer tratados con los príncipes nativos, adquirieron un cargamento de especias y se dispusieron a regresar. Sin embargo, una avería en una de las dos naos que quedaban hizo que la expedición se separara: la nao averiada se quedaría en las Molucas hasta su reparación y regresaría a tierras españolas de América cruzando el Pacífico; mientras que Elcano regresaría con la nao Victoria a la Península por la ruta portuguesa.
Este último viaje fue una hazaña difícil y peligrosa, pues a las dificultades propiamente marítimas (como la de doblar el cabo de Buena Esperanza) se añadía la necesidad de cruzar el Índico y bordear el continente africano sin hacer escalas, por miedo a ser capturados por los portugueses, que ya habían enviado una flota para hacer fracasar el empeño de Magallanes.
El viaje de Magallanes y Elcano

Elcano consiguió dominar la impaciencia de la tripulación, ansiosa de bajar a tierra desde que pasaran ante las costas de Mozambique; pero la falta de víveres le obligó finalmente a repostar en las islas de Cabo Verde, donde varios tripulantes fueron apresados por el gobernador portugués y el resto hubo de huir apresuradamente. Allí descubrió Elcano que en su cuenta del tiempo llevaban un día de menos, consecuencia de haber dado una vuelta completa al mundo. Por fin, la expedición llegó a Sanlúcar de Barrameda en 1522, con sólo 18 hombres de los 265 que habían partido de allí mismo tres años antes.
El emperador Carlos V recibió a Elcano en audiencia, aunque no fue muy generoso en las recompensas por su hazaña. Su viaje constituyó un éxito, tanto desde el punto de vista geográfico (pues confirmaba experimentalmente la esfericidad de la Tierra) como económico (ya que la venta de las mercancías en Amberes sufragó sobradamente los costes de la expedición).
Las expectativas de negocio así abiertas hicieron que se fundara en La Coruña una nueva Casa de Contratación destinada a especializarse en el comercio de las especias. Desde allí salió una segunda expedición, costeada por los Fugger y mandada por García Jofre de Loaisa (un aristócrata, para evitar nuevos problemas de insubordinación); Elcano viajaba, a pesar de sus protestas, como piloto mayor. Pero aquella expedición, que salió de La Coruña en 1525, fracasó por la muerte de Loaisa y de Elcano el 4 de agosto de 1526 en el Océano Pacífico 

domingo, 26 de abril de 2020

Ludwig Wittgenstein

 Filósofo, matematico y linguista británico de origen austriaco. Nació en Viena, Austria el 26 de abril de 1889. Hijo de un importante industrial del acero, estudió ingeniería en Berlín y en Manchester, donde trabajó como investigador en el campo de la aeronáutica durante tres años. Empezó entonces a interesarse por las matemáticas y sus fundamentos filosóficos, y se trasladó a Cambridge para estudiar lógica bajo la dirección de Bertrand Russell (1912-1913).
En ese tiempo tomaron cuerpo las ideas que luego desarrolló en su Tractatus, obra que redactó durante la Primera Guerra Mundial, en la cual combatió como voluntario del ejército austriaco. Al reincorporarse a la vida civil, renunció a la fortuna heredada de su padre en favor de dos de sus hermanas.

Grandes Filósofos - Ludwig Wittgenstein - Canal a 13/7/19

Siguieron unos años de alejamiento de la filosofía durante los que fue maestro de escuela (1920-1926), para ocuparse luego como arquitecto del proyecto y la edificación de la residencia en Viena de una de sus hermanas. En 1929 regresó a Cambridge para dedicarse de nuevo a la filosofía, y ese mismo año obtuvo el doctorado tras presentar como tesis el Tractatus ante un tribunal formado por Bertrand Russell y G. E. Moore (a quien Wittgenstein sucedió en la cátedra de filosofía diez años más tarde). En 1947 abandonó la enseñanza, insatisfecho con su labor como profesor y deseoso de «pensar en soledad».
La filosofía de Wittgenstein suele considerarse dividida en dos fases, la segunda de ellas caracterizada por una crítica radical de las tesis defendidas en la primera; existen, con todo, rasgos comunes a ambas, como el interés por analizar el lenguaje como método de reflexión filosófica.
El primer Wittgenstein está representado por el Tractatus logico-philosophicus(1921), conjunto de aforismos escritos con un lenguaje bastante críptico que, inspirados en el atomismo lógico de Russell, investigan las relaciones entre el lenguaje y el mundo; el lenguaje «figura» el mundo en la medida en que comparte con él la misma estructura lógica, la cual no puede «ser dicha» en el lenguaje, sino tan sólo «mostrada», pues es la condición de posibilidad para decir cualquier cosa. Por otro lado, también es su límite, en la medida en que el lenguaje no puede sino figurar el mundo y, por tanto, nada se puede decir sobre cuestiones éticas o estéticas, que, según considera el filósofo, son las verdaderamente importantes.
El segundo Wittgenstein, sin embargo, sometió a crítica el supuesto básico del Tractatus de que la lógica posee una relación privilegiada con la estructura del mundo. Consideró que ésta correspondía tan sólo a uno de los posibles usos del lenguaje (en modo declarativo y descriptivo), pero que no tenía en cuenta la lista abierta de «juegos de lenguaje», entre los que se podría contar el preguntar, el exclamar o el contar chistes. El significado de un término, además, no puede depender de una proyección mental, sino de su uso social, pues de otro modo no se entiende que sea comprendido por los demás.
Ambas precisiones muestran la nueva preocupación del autor por integrar el lenguaje en el complejo de la acción y de la sociedad, abandonando la idea de hallar un modelo ideal que no derivase en un reduccionismo. Aunque él no fuera un positivista lógico, Wittgenstein fue una figura crucial en el desarrollo de la filosofía analítica posterior tanto por su influencia sobre algunos miembros del llamado Círculo de Viena (Rudolf CarnapKurt GödelOtto Neurath) como por el magisterio que ejerció desde Cambridge, donde se desarrollaría la llamada filosofía del lenguaje ordinario.
Wittgenstein falleció en Cambridge, Reino Unido, el 29 de abril de 1951

viernes, 24 de abril de 2020

Daniel Defoe

El creador de Robinson Crusoe, Confidente, escritor y periodista. autor de auténticos clásicos, de la literatura. Daniel Defoe, fue antes de escritor, espía, revolucionario,  panfletista y comerciante. Su propia vida bien podria haber servido de inspiración para alguna de las grandes aventuras que escribió.
   
Cuando hablamos de Daniel Defoe, nos viene a la memoria una isla desierta y habitada por un náufrago, pero el autor inglés escribió las aventuras de Robinson Crusoe cuando estaba ya a punto de cumplir los sesenta años. La propia vida de Defoe estuvo llena de intrigas que bien podrían haber sido el argumento de una obra de ficción. Antes de morir el 24 de abril de 1731, la historia personal de Daniel Defoe, autor de una de las obras más importantes e influyentes de la literatura universal, estuvo repleta de ambiciones y tramas políticas que lo llevaron a prisión.
  Biografía Daniel Defoe 24/4/21
La historia de Daniel Defoe, nacido Foe (aunque de forma caprichosa agregó la partícula "de" a su apellido) arranca posiblemente el 10 de octubre de 1660 (no haya unanimidad respecto a la fecha de su nacimiento). El oficio de su padre, un próspero fabricante de velas de sebo, le proporcionó una infancia sin estrecheces económicas. Su familia era presbiteriana, por lo tanto contraria a los postulados de la iglesia católica, y por eso el joven Daniel no pudo estudiar en las universidades de Oxford o de Cambridge, aunque sí en la academia del reverendo Charles Morton, donde recibió una educación atípica y muy liberal para la época.

SU SARCASMO LO LLEVÓ A PRISIÓN

Al terminar su educación, Defoe dudó entre hacerse clérigo o bien seguir una de sus pasiones: el comercio. Finalmente, su la falta de fe lo llevó a vender medias, artículos de lana y rápidamente pasó a la venta de tabaco y vino. A finales de la década de 1680, Daniel Defoe ya había viajado por todo el país, se había casado con Mary Tuffley, con la que tuvo ocho hijos, y ya había amasado una fortuna considerable. Pero su pasión por un buen negocio lo convirtió en un especulador nato y acabó contrayendo innumerables deudas. En 1692, finalmente, tras asegurar barcos durante la guerra con Francia por grandes sumas de dinero (algo muy arriesgado), adquirió una deuda de 17 mil libras (una fortuna que hoy se estima en casi medio millón de libras esterlinas), por lo que tuvo que declararse en bancarrota y entrar en prisión.
En 1685, Defoe apoyó al duque de Monmouth en su revuelta contra el rey católico Jacobo II, escribiendo contra el monarca unos incendiarios panfletos. Tras la derrota en la batalla de Sedgemoor, Defoe fue encarcelado y sólo pudo librarse de la condena gracias a su amistad con el magistrado George Jeffreys. En 1702, y de nuevo de la mano de su prodigiosa pluma, Defoe volvió a pisar la cárcel. Esta vez a causa de un panfleto que abrió la caja de pandora titulado The Shortest Way with the Dissenters; or, Proposals for the Establishment of the Church, y que podríamos traducir como El camino más corto con los disidentes; o bien, propuestas para el establecimiento de la Iglesia. En las veintinueve páginas de las que constaba esta sátira, Defoe se burlaba de los tories (los conservadores) imitando el estilo de los sermones que éstos hacían contra la oposición, y los presentaba como unos fanáticos.

Aunque Defoe publicó su libelo de forma anónima, no se tardó mucho en averiguar quien había sido el autor. Rápidamente se dictó una orden de detención acusándolo de haber escrito un texto sedicioso. En mayo de 1703 fue encarcelado y procesado por el juez Salathiel Lovell, que tenía fama de ser tan corrupto como sádico.

¡A LA PICOTA!

Defoe fue condenado a pagar una multa desmesurada de doscientos marcos y a permanecer en prisión hasta que abonara tal cantidad, lo que significaba la cadena perpetua ya que no disponía de recursos suficientes para poder cancelar dicha deuda. Además de la multa y de la prisión, el juez Lovell le impuso además pasar tres días en la picota, un castigo humillante. En la picota, el reo, además de tener que soportar las molestias físicas de permanecer inmovilizado de cabeza, pies y manos en un lugar público, solía ser objeto de las burlas de la gente, que le arrojaba barro, fruta podrida, animales muertos o excrementos. En ocasiones, a alguno se le iba la mano y lanzaba piedras, hiriendo al reo o, a veces, incluso matándolo.
Durante el tiempo que pasó en la celda antes de que se le aplicase la pena, Defoe plasmó su sentimiento respecto a lo que le esperaba en un poema titulado A Hymn to the Pillory y que se podría traducir como Un himno a la picota. Sus versos más famosos rezaban así: "Aprende la justicia a adaptarse al interés / y lo que ayer fue mérito, hoy delito es:/ las acciones dependen del color de los tiempos, / y son virtud o crimen según les venga el viento ./ Tú, que la trampa eres de la ley y el estado / ni acabas con el malo ni asustas al honrado; / el uno está curtido por la ofensa, / al otro lo protege su inocencia".
El poema fue distribuido por sus amigos y pronto las estrofas corrieron de boca en boca. El efecto fue sorprendente: una vez en la picota, salvaron a Defoe de una más que probable humillación pública, y en lugar de golpes el escritor recibió flores y abrazos, pasando de ser un villano a convertirse en un héroe popular.

LIBERADO PARA SER ESPÍA

Tras su paso por la picota, Defoe ingresó en la temible prisión londinense de Newgate, la misma por la que pasaron sir Thomas Mallory (autor de La muerte de Arturo), el pirata William Kidd, el donjuán Giacomo Casanova y Oscar Wilde. Al final, Robert Harley, primer conde de Oxford y líder torie, consiguió la libertad de Defoe y asumió sus deudas, pero a cambio el autor tuvo que aceptar trabajar para él como espía.
Su liberación coincidió con la Gran Tormenta, un ciclón que arrasó el sur de Inglaterra acabando con la vida de miles de personas, un acontecimiento que el escritor plasmaría en su obra The Storm (La tormenta), considerada como un precedente del periodismo moderno, ya que en ella se refleja el testimonio de los supervivientes del mortífero fenómeno atmosférico. De hecho, poco después Defoe fundó el periódico A Review of the Affairs of France, dedicado a hacer panegíricos de su salvador, Robert Harley.
ROBINSON CRUSOE, SU OBRA MÁS FAMOSA
El 25 de abril de 1719, Defoe publicó su primera y más famosa novela: Robinson CrusoeEn ella, el autor narra las aventuras de un marino que naufraga en una isla solitaria donde debe encontrar la forma de procurar su supervivencia mientras duda sobre su fe. El éxito arrollador de la obra, considerada por muchos como la primera novela moderna de habla inglesa, inspiró una segunda parte: Nuevas aventuras de Robinson Crusoe (1719), así como toda una serie de obras "autobiográficas" que incluyeron Las aventuras del capitán Singleton, en 1720; Diario del año de la peste, en 1722, o Moll Flanders, en 1722, en la que narra una historia con tintes protofeministas, una utopía en una sociedad patriarcal como la de la Gran Bretaña del siglo XVIII, y en la que se hacían pequeñas demandas que, en década posteriores, darían paso a un feminismo más reivindicativo.
Robinson Crusoe Castellano . 24/4/20
En 1724, el autor escribiría su última novela, Roxana, la amante afortunada. Y aunque, en realidad, Daniel Defoe no escribió ninguna de estas novelas con más intención que la de procurarse unas buenas ganancias, al final todas ellas se han convertido, a día de hoy, en unos clásicos absolutos de la literatura universal.

jueves, 9 de abril de 2020

Lorenzo de Médici,

El Magnífico de Florencia, fue el tercero de la saga de los Médici en gobernar en Florencia, tras seguir los pasos de su abuelo Cosme y su padre Piero. Sin embargo Lorenzo fue mucho más famoso que sus progenitores.
Lorenzo nació el 1 de enero de 1449 y creció en un ambiente completamente impregnado de la cultura renacentista. Su padre financiaba todo tipo de arte y su madre, Lucrecia, era coleccionista y poetisa que frecuentaba los mejores círculos literarios de la época. Lorenzo estudió matemáticas y fue instruido sobre todo en las artes de la diplomacia.
Arte, Renacimiento y los Médici (Lorenzo el Magnífico) . 9/4/20
Desde muy joven su padre lo mandó en misiones diplomáticas a Roma para negociar con el Papa. Muy conocido ya en Florencia y casi toda Italia, apenas a los veinte años se convirtió en el líder de los Médici y de Florencia. A esa edad, en 1469, se casó con Clarice Orsini, hija de Giancomo Orsini, con la que tuvo nueve hijos. Uno de ellos se convertiría más tarde en el Papa León X.
Lorenzo gobernó Florencia durante nueve años junto a su hermano menor Giuliano. Sin embargo, en el Domingo de Pascua de 1478 ambos hermanos fueron atacados en la Catedral de Florencia. Lorenzo pudo escapar, pero Giuliano fue asesinado. Tras unas pesquisas, los conspiradores formaban parte de la familia rival de los Médici, los Pazzi, y algunos sicarios mandados por el Papa Sixto IV.
LOS MEDICI. EL NACIMIENTO DE UNA DINASTÍA. CAPITULO 1. . 9/4/21
La cosa fue a mayores cuando el Papa Sixto IV confiscó todos los bienes de los Médici, excomulgando a Lorenzo y sancionando a la ciudad de Florencia. Las fuerzas del Vaticano, aliadas con el reino de Nápoles, atacaron Florencia. Lorenzo se quedó solo, ya que sus aliados Milán y Bolonia no le quisieron ayudar en la contienda.
Sin embargo, gracias a sus grandes dotes de diplomacia, Lorenzo no sólo consiguió detener la guerra sino además aumentar su poder. Sin ir más lejos fue uno de los principales precursores de la estabilidad del norte de Italia. Con este poder en sus manos pudo volver a dedicarse al arte y la cultura, siendo el mecenas de artistas como Botticelli o Miguel Ángel.
No le duró mucho la alegría a Lorenzo, quien comenzó a tener problemas tanto con su salud como con sus finanzas, debido a una serie de préstamos demasiado elevados con los bancos. Para colmo de males en 1494 se desató la guerra entre Francia e Italia, sumiendo al país en la pobreza. Lorenzo comenzó a tener muchos más problemas de salud.
La noche del 8 al 9 de abril de 1492 moría Lorenzo, poniendo fin a la Edad de Oro de Florencia. El máximo poder se Italia se trasladó a su muerte a Roma. Apenas contaba con 43 años de edad.

viernes, 3 de abril de 2020

Gabriel Celaya

Poeta español, uno de los más representativos de la poesía social de los años cincuenta (Seudónimo de Rafael Múgica Celaya) Nació en Hernani el 18 de marzo de 1911. Cursó el bachillerato en San Sebastián y la carrera de ingeniero industrial en Madrid. En esta última ciudad vivió en la Residencia de Estudiantes; conoció allí a Federico García Lorca y José Moreno Villa, y la experiencia dejó en él un recuerdo imborrable. Sus primeras tentativas como poeta no fueron aceptadas en modo alguno por su familia, razón por la cual eligió escribir con seudónimo. Con este nombre, pues, apareció su primer libro de poemas: Marea del silencio (1935).
Su relación con su mujer, Amparo Gastón, fue decisiva a lo largo de su vida. En más de una ocasión, Celaya dijo de viva voz que todo cuanto era como poeta y persona a ella se lo debía. Otro encuentro que influyó en la pareja de escritores fue el conocimiento que trabaron con Jorge Semprún (que a la sazón utilizaba el nombre de Federico Sánchez), a través del cual ingresaron en las filas del Partido Comunista. Esa militancia llegó hasta el final de sus días y los marcó para siempre.

Gabriel Celaya - Educar 18/3/21

El año 1946 fue decisivo en el impulso vital y poético de Celaya. A partir de ese momento desplegó una actividad incesante: es el año en que aparece su ensayo erótico-simbólico Tentativas, y constituyó asimismo el momento a partir del cual dio conferencias, colaboró en la prensa, fundó con su mujer la colección de poesía Norte y tradujo obras de Rainer Maria RilkeArthur RimbaudPaul Éluard y William Blake, entre otros.
Gabriel Celaya
Su producción, adscrita a la corriente de poesía social, es la expresión de experiencias colectivas, cargada siempre de un propósito de denuncia para el cual recurre a un deliberado prosaísmo. Autor muy prolífico, de casi un centenar de obras, Gabriel Celaya encontró su voz propia -un decir sencillo y cordial, humano y prosaico- en libros como Movimientos elementales (1947) y, sobre todo, en Tranquilamente hablando (1947) y Las cosas como son (1949).
 .Paco Ibañez - La Poesia es un arma cargada de Futuro  3/4/20
En los libros siguientes, Gabriel Celaya reclama y practica una poesía de protesta, instrumento de su compromiso político; es, junto con Blas de Otero y Celso Emilio Ferreiro, uno de los poetas más representativos de la poesía social de los cincuenta: Las cartas boca arriba (1951), Lo demás es silencio (1952), Paz y concierto (1953) Cantos iberos (1954), De claro en claro (1956), Las resistencias del diamante (1957) y Episodios nacionales (1962).
Una pareja perdida. Gabriel Celaya 18/4/21
Luego su escritura, aún sin renunciar a los pasados planteamientos, evoluciona y experimenta en cauces nuevos, como el intimista en Cantata en Aleixandre (1959) y La linterna sorda (1964), y el neovanguardismo de Campos semánticos (1971). Entre sus restantes colecciones cabe mencionar Canto en lo mío (1968), El derecho y el revés (1973), Buenos días, buenas noches (1976) y Penúltimos poemas (1982).
También escribió los ensayos Exploración de la poesía (1964) e Inquisición a la poesía (1972), y las novelas Lo uno y lo otro (1962) y Los buenos negocios (1966). A su labor en otros géneros corresponde la pieza teatral El relevo (1963). Entre sus obras más recientes es preciso mencionar las antologías Poesías completas, 1977-1980 (1981) y Gaviota, antología esencial (1990), así como los libros Cantos y mitos (1983), El mundo abierto (1986) y Orígenes (1990).
En las postrimerías del franquismo y durante la transición a la democracia su obra gozó de cierta popularidad, gracias a las adaptaciones musicales de cantautores como Paco Ibáñez; pero, a pesar de que en 1986 fue galardonado con el Premio Nacional de las Letras Españolas, los últimos años de su vida transcurrieron entre penurias económicas que le llevaron a vender su biblioteca a la Diputación Provincial de Guipúzcoa, y a que el Ministerio de Cultura se hiciera cargo del coste de su estancia en el hospital en 1990.
Gabriel Celaya falleció en Madrid el 18 de abril de 1991

El rincón del poema: " LOS ESPEJOS TRANSPARENTES " de Gabriel Celaya .18/4/20
https://algundiaenalgunaparte.com/…/gabriel-celaya-a-solas…/