jueves, 16 de noviembre de 2023

Milton Friedman

Economista, estadístico y académico estadounidense. Junto a Henry Simons y George Stigler, es el principal representante de la llamada Escuela de Chicago, grupo de economistas para quienes los mercados competitivos libres de la intervención del Estado contribuyen a que el funcionamiento de la economía sea más eficiente.

Considerado uno de los más grandes economistas de su época, Milton Friedman recibió multitud de honores, incluido el Premio Nobel de Economía (1976). Sus postulados fueron la base de las políticas neoliberales que se establecieron en algunos países en la década de 1980: fueron adoptados por el Gobierno chileno del general Pinochet y, aunque sin llegar a abandonar del todo la asistencia social, por el Gobierno de Ronald Reagan en Estados Unidos. y por el de Margaret Thatcher en el Reino Unido. De hecho, en las ideas de Friedman y, en general, de la Escuela de Chicago, se halla el fundamento teórico del denominado neoliberalismo actual.

Biografía

Milton Friedman nació en Nueva York, el 31 de julio de 1912. Descendiente de una familia de origen austro-húngaro, Milton Friedman inició sus estudios de licenciatura en la Universidad de Rutgers, en la que adquirió conocimientos tanto de matemáticas como de economía. De esta institución se trasladó a la Universidad de Chicago, donde descubrió el intenso ambiente intelectual que se movía en torno al departamento de Economía.

El Poder del Mercado | Milton Friedman - Libre para Eligir

Tras una breve estancia en Columbia, donde mejoró su formación matemática, Friedman regresó a Chicago para colaborar como investigador con Henry Schultz en mediciones de la demanda. En 1935 empezó a trabajar para la Asociación Económica del Comité de Recursos Naturales y en 1937 dejó el puesto para incorporarse a la Oficina Nacional de Investigación Económica, en la que estudió las estructuras de ingresos de las profesiones liberales.

En 1941, con la entrada estadounidense en la Segunda Guerra Mundial, fue destinado al departamento del Tesoro, donde se encargó de la política fiscal durante el periodo de guerra. En 1943 fue nombrado director de la Asociación Estadística de la Universidad de Columbia, en la que se ocupó de problemas relacionados con la producción militar.

En 1945 se trasladó como docente a la Universidad de Minnesota y un año más tarde, con la guerra terminada, accedió a la plaza de profesor de Teoría Económica en la Universidad de Chicago. La docencia en esta institución le sirvió para investigar sobre aspectos monetarios, a los que sumó sus observaciones de los ciclos de negocio en colaboración con la Oficina Nacional de Investigación Económica.

Durante los años cincuenta, Friedman viajó a Europa como asesor del Plan Marshall, para el que investigó sobre los tipos de cambio, y en 1953 obtuvo una beca Fullbright, que le permitió una estancia en la Universidad de Cambridge, donde existía entonces un amplio debate en torno a las ideas keynesianas.

A lo largo de los años sesenta continuó con su labor docente en Chicago y con sus investigaciones sobre aspectos monetarios, y además sumó la asesoría económica para candidatos del Partido Republicano como Richard Nixon. En 1976 inició su colaboración como profesor para el Instituto Hoover de la Universidad de Stanford (California) y en 1977 se retiró de la cátedra en la Universidad de Chicago. De cualquier forma, continuó vinculado a ambas instituciones, a las que apoyó con su valía intelectual.

Fue consejero no oficial del presidente Richard Nixon, y tanto el también presidente Ronald Reagan como la primera ministra británica Margaret Thatcher fueron receptores de sus posiciones teóricas. Sin embargo, en los primeros años de la década de los ochenta, Friedman se mostró muy crítico tanto con el gobierno británico como con el estadounidense. Al primero lo responsabilizó de haber "logrado" tres millones de parados, y al segundo de practicar una política monetaria "zigzagueante".

En 1976 la Academia sueca le concedió el Premio Nobel de Economía por sus estudios en las esferas del análisis del consumo, de la historia y la teoría monetaria, así como de la política de estabilización económica. En 1988 recibió la Medalla de la Libertad, la más alta condecoración civil de Estados Unidos, de manos de Ronald Reagan.

Las ideas económicas de Friedman

La política económica que los gobiernos occidentales aplicaban al terminar la Segunda Guerra Mundial seguía los criterios de los economistas de la escuela keynesiana, así llamada por su iniciador, el economista británico John Maynard Keynes. Para los keynesianos, el Estado debe dirigir la economía, y de hecho ha de ser uno de los principales inversores, para asegurar a la población unos bienes mínimos que permitan mantener un elevado ritmo de consumo. De esta forma, el consumo anima la producción, con lo cual el crecimiento económico debería ser continuo y se prevendrían las grandes recesiones. Friedman criticó estas teorías y consideró que su aplicación en Estados Unidos terminaría con el llamado sueño americano.

A diferencia del keynesianismo, las teorías económicas de la Escuela de Chicago, o Escuela Neocuantitativa, se basaban en la reivindicación del liberalismo neoclásico de Adam Smith. Sostenían que el mercado es la única fuente de riqueza. Los beneficios de las empresas serían los únicos generadores del crecimiento económico, que, según ellos, se produciría sólo cuando el mercado pudiese funcionar con total libertad. Desde este punto de vista, el Estado no sólo debería dejar de ejercer un papel principal como inversor, sino que debería animar a los particulares a invertir, para lo cual debería rebajar los impuestos, pues éstos retraen la inversión y disminuyen los beneficios.

Friedman criticó el gran tamaño adquirido por el sector público en los países occidentales, denunciando la distorsión que la intervención estatal introduce en el funcionamiento de los mercados. Propuso desmontar el Estado de bienestar y dejar que actúen libremente las leyes de la oferta y la demanda, volviendo a la pureza original del sistema que definiera Adam Smith. Recuperando viejas ideas, actualizó la teoría cuantitativa de la moneda, denunciando los efectos inflacionistas de las políticas expansivas keynesianas. Sin embargo, defendió al mismo tiempo medidas de protección contra la pobreza, como un impuesto sobre la renta con tramos negativos para los ciudadanos de menores ingresos.

La principal novedad que aportó la llamada Escuela de Chicago radicó en la importancia que daba a la influencia de la masa monetaria en el crecimiento económico. Considerando la economía como una ciencia empírica, Milton Friedman y Anna Schwartz, en su libro Historia monetaria de los Estados Unidos, trataron de demostrar que la rápida expansión de la masa monetaria es la causa de la inflación, mientras que una brusca retención es la causa principal de las crisis más profundas. A partir de esta aportación se concluía que el papel del Estado en la economía debe limitarse al control de la masa monetaria en circulación.

Otras obras destacadas de Friedman, en las que expuso sus teorías económicas, son Una teoría de la función del consumo (1957), Dinero y desarrollo económico (1973) y Teoría de los precios (1976). Escribió además varias obras divulgativas escritas en colaboración con su mujer (Capitalismo y libertad, 1962; Libertad de elegir, 1980).

Milton Friedman falleció en San Francisco el 16 de noviembre de 2006

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domingo, 15 de octubre de 2023

Eugene O'Neill

 Dramaturgo norteamericano. Su juventud aventurera no sólo le suministró las primeras experiencias a utilizar en las obras con que se dio a conocer, sino que le valió también para enfrentarle con los problemas que plantea el contraste entre el destino y la naturaleza del hombre y que constituyen el centro de su obra, entendida no en sus relaciones humanas, sino en las relaciones entre el hombre y algo que puede llamarse Dios o Hado.

Eugene Gladstone O'Neill nació en Nueva York el 16 de octubre de 1888. Su padre era un irlandés que emigró a los Estados Unidos, donde llegó a ser bastante conocido como actor y director teatral, y que durante muchos años fue popularísimo personificando el conde de Montecristo en la versión escénica de la obra de Dumas. Hasta los siete años, Eugene O'Neill siguió a su padre en sus "tournées"; después pasó por varias escuelas, casi siempre católicas; en 1906 se matriculó en la Universidad de Princeton, que abandonó un año después para ser empleado en Nueva York.

Dejó este puesto también para unirse a una expedición de buscadores de oro que se dirigía a Honduras; la expedición fracasó y O'Neill, de regreso a la patria, se hizo subdirector de una compañía dramática que recorría los Estados Unidos, hasta que sintió la llamada del mar y se enroló en un velero noruego que zarpaba de Boston para Buenos Aires. Desempeñó en esta ciudad diversos empleos; pero pronto volvió a embarcar, como simple marinero, en un barco inglés que hacía la ruta Buenos Aires-Durban y regreso. El tercer viaje lo condujo de Buenos Aires a Nueva York, donde entró como tripulante en un transatlántico de la línea Nueva York-Southampton.

Eugene O'Neill - A Glory of Ghosts - Part I

Vuelto a los Estados Unidos, fue actor en la compañía de su padre e hizo una "tournée" por el Far West; por último, pasó del escenario a la redacción del Telegraph, modesto periódico de New London, en Connecticut, como gacetillero. Poco tiempo después descubrió que tenía un principio de tuberculosis y hubo de permanecer seis meses en un sanatorio, entre 1912 y 1913. Salió de él físicamente curado y decidido a escribir para el teatro.

En la atmósfera, entonces apasionada y entusiasta, del Greenwich Village de Nueva York, compuso las primeras obras dramáticas en un acto que al año siguiente representó un grupo de actores en Provincetown (Massachusetts). Estos Provincetown Players se trasladaron a Nueva York y ofrecieron a O'Neill una salida a su abundante producción, que suma más de cuarenta títulos en las obras completas del dramaturgo.

Las piezas en un acto de la fase inicial (La luna de los CaribesRuta al Este hacia Cardiff y El largo viaje de regreso) utilizan de modo directo las experiencias marítimas: son más estudios de caracteres que verdaderos dramas y muestran influencias de George Bernard Shaw y de John Millington Synge. Del conflicto entre naturaleza y destino, ya esbozado en Más allá del horizonte, que fue, en 1920, su primera obra de extensión normal y su primer gran éxito en los teatros de Broadway, pasó el mismo año al experimento expresionista de El emperador Jones que, junto con El mono velludo, de 1922, marca el periodo de influencia de Frank Wedekind y del expresionismo alemán, aunque O'Neill, rebajando ésta y otras influencias, entre ellas la de Henrik Ibsen, reconociese solamente de un modo explícito como maestros suyos a Nietzsche y a August Strindberg.

El fatalismo, que había encontrado ya expresión en Anna Christie (1921), condujo a O'Neill a una forma de teatro experimental, alimentado también con las diversas doctrinas nuevas que el autor iba descubriendo. Con deseo bajo los olmos (1924) comenzó a demostrar la influencia del psicoanálisis; y mientras en El gran dios Brown (1926) el uso de las máscaras simbólicas muestra todavía viva la acción del expresionismo, Extraño interludio (1928) y Dynamo (1929) pretenden traducir el flujo continuo de la conciencia, las frustraciones, los complejos y otros elementos psicoanalíticos recurriendo al pensamiento hablado (sutil desarrollo del antiguo "aparte") y al drama-río en nueve actos.


Con su tercera esposa, la actriz Carlotta Monterey, en 1937

En esta fase experimental representa un paréntesis el drama Todos los hijos de Dios tienen alas (1924), una de sus obras más naturales y conmovedoras, inspirada en la defensa de los negros. De 1931 es El luto le sienta bien a Electra, trilogía que figura entre las obras de más empeño (aunque no mejor logradas) de Eugene O'Neill y en la que, aparte del origen psicoanalítico de la trasposición moderna de un mito clásico, la culpa a expiar no es la ofensa a la divinidad, sino la violación de la moral social, identificando así el Hado con la sociedad civil.

En Días sin fin (1934) aparece un protagonista atraído irresistiblemente hacia el catolicismo; en Llega el hombre de los hielos (1946) se expresan de un modo simbólico la pérdida de las ilusiones y la proximidad de la muerte. En el mismo año fue atacado O'Neill por la enfermedad de Parkinson, que puso prácticamente fin a sus actividades.

Pero en 1940 había escrito un drama autobiográfico, Viaje del largo día hacia la noche, que por expresa voluntad suya no fue publicado ni representado hasta después de su muerte. Bajo nombres ficticios, se encuentran representadas allí las vicisitudes de su familia. En esta obra, dolorosa y conmovedora, los personajes se acusan recíprocamente del fracaso de sus vidas; no se dan cuenta de que el fracaso ha sido debido solamente a sus errores y lo atribuyen falsamente a las circunstancias. En otros términos: O'Neill se muestra aquí consciente de que el Hado está dentro, y no fuera, de nosotros.

Quizá le lleva a esta conciencia la comprobación de que solamente él, de toda la familia, logró redimirse y salvarse a través de su obra de escritor; aunque no estaría muy alejado de la verdad el reconocimiento de que su fatalismo pesimista es un reflejo de aquella doctrina calvinista que el puritanismo, nunca apagado en la conciencia norteamericana, ha perpetuado desde los tiempos de los Padres viajeros. Póstumamente fue publicada, en septiembre de 1957, la obra A Touch of the Poet.

Considerada en su conjunto, la obra de Eugene O'Neill se nos aparece desigual por su mismo carácter experimental debido a un temperamento fundamentalmente poético, que ha buscado a menudo un modo de expresión violentando la forma misma del arte dramático hasta triturarlo. No obstante, ese temperamento poético impregna los dramas de O'Neill de una sustancia humana y de pensamiento que hace de él el más importante de los dramaturgos de los Estados Unidos, el iniciador de un auténtico teatro norteamericano y el primero que alcanzó, en el nuevo continente, una resonancia internacional, que le fue reconocida en 1936 con la concesión del Premio Nobel.

Eugene O'Neill falleció en Boston el 27 de noviembre de 1953

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jueves, 5 de octubre de 2023

Denis Diderot

 Filósofo y escritor francés que editó junto con D'Alembert la célebre Enciclopedia, obra emblemática de la Ilustración. nació en Langre, Francia, el 5 de octubre de 1713 Fue el hijo mayor de un acomodado cuchillero, cuyas virtudes burguesas de honradez y amor al trabajo había de recordar más tarde con admiración.

A los diez años ingresó en el colegio de los jesuitas en Langres y en 1726 recibió la tonsura por imposición de su familia con el propósito -luego frustrado- de que sucediera como canónigo a un tío materno. En 1728 marchó a París para continuar sus estudios; por la universidad parisiense se licenció en artes en 1732, e inició entonces una década de vida bohemia en la que se pierde el hilo de sus actividades.

En 1741 conoció a la costurera Antoinette Champion, que no tardó en convertirse en su amante y con la cual se casaría dos años más tarde contra la voluntad de su padre, quien trató de recluirlo en un convento para abortar sus planes. Fue un matrimonio desdichado, marcado por la muerte de los tres primeros hijos en la infancia (sólo sobrevivió la cuarta hija, más tarde autora de la biografía de su padre). En 1745 inició una relación amorosa con Madame de Puisieux, la primera de una serie de amantes que terminaría con Sophie Volland, de la que se enamoró en 1755 y con quien mantuvo un intercambio epistolar que constituye la parte más notable de su correspondencia.

DIDEROT Y LA ENCICLOPEDIA

En 1746, la publicación de sus Pensamientos filosóficos, en los que proclama su deísmo naturalista, le acarreó la condena del Parlamento de París. Ese mismo año entró en contacto con el editor Le Breton, quien le encargó la dirección, compartida con D'Alembert, de la Enciclopedia. Durante más de veinte años, Diderot dedicó sus energías a hacer realidad la que fue, sin duda, la obra más emblemática de la Ilustración, a la cual contribuyó con la redacción de más de mil artículos y, sobre todo, con sus esfuerzos por superar las múltiples dificultades con que tropezó el proyecto.

En 1749, la aparición de su Carta sobre los ciegos para uso de los que pueden ver le valió ser encarcelado durante un mes en Vincennes por «libertinaje intelectual», a causa del tono escéptico del texto y sus tesis agnósticas; en la cárcel recibió la visita de Rousseau, a quien conocía desde 1742 y que en 1758 acabó por distanciarse de él.

En 1750 apareció el prospecto divulgador destinado a captar suscriptores para la Enciclopedia, redactado por Diderot; pero en enero de 1752 el Consejo Real prohibió que continuara la publicación de la obra, cuando ya habían aparecido los dos primeros volúmenes, aunque la intercesión de Madame de Pompadour facilitó la revocación tácita del decreto.

Denis Diderot falleció en París, el 31 de julio de 1784

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lunes, 11 de septiembre de 2023

Theodor W. Adorno

Filósofo, sociólogo y musicólogo alemán, destacado representante de la llamada «teoría crítica de la sociedad» y de la Escuela de Frankfurt, corriente filosófica surgida en torno al Instituto para la Investigación Social de la Universidad de Frankfurt.

Theodor Wiesengrund Adorno nació en Francfort del Main, el 11 de septiembre de  1903. Era hijo de un comerciante judío alemán y de una cantante de origen corso-genovés que estimuló su amor por la música, y de quien tomó el apellido con el que se le conoce. En 1924 se graduó en filosofía en la Universidad de Frankfurt con la tesis Die Transzendenz des Dinglichen und Noematischen in Husserls Phänomenologie, y en 1931 se doctoró en la misma universidad con el trabajo Kierkegaard. Konstruktion des Aestetischen (1933).

Theodor W. Adorno enseñó filosofía en la Universidad de Frankfurt hasta que, con la ascensión del nazismo, se vio obligado a emigrar, primero a París, después a Oxford (Inglaterra) y, finalmente, a Estados Unidos (New York, Princeton, Berkeley y Los Ángeles). Regresó a Europa en cuanto terminó la guerra, y en 1950 reanudó sus clases de filosofía y sociología en la Universidad de Frankfurt, desempeñando además los cargos de codirector del Institut für die Sozialforschung, anexo desde 1952 a la Johann Wolfgang Goethe Universität de aquella ciudad.

Además de su estimulante amistad con Siegfried Krakauer y con Walter Benjamin, que influyeron en su obra, en su vida fue decisivo su encuentro con Max Horkheimer, pensador afín con quien comenzó una larga y fructuosa colaboración en la revista del Instituto, además de una provechosa experiencia de reflexión teórica común que culminó principalmente en la redacción a cuatro manos de la Dialéctica de la Ilustración (1944).

Obras de Theodor W. Adorno

En cuanto a su interés por la musicología, tuvo gran importancia su relación con la vanguardia musical vienesa (Arnold Schönberg, Eduard Steuermann y Alban Berg, de quien fue alumno). Las consideraciones sociológico-musicales que desarrolló, sobre todo en la Filosofía de la nueva música (1949), en Versuch über Wagner (1952), en Disonancias. Música de un mundo administrado (1956), en Mahler (1960) y en Der gertreue Korrepetitor (1963) constituyen una parte sustancial de su obra teórica.

El mismo Thomas Mann se valió del asesoramiento del "consejero secreto" Adorno para la parte musicológica de su novela El doctor Fausto (1947), que sintoniza sustancialmente con las tesis de la Filosofía de la nueva música, en la que al intérprete de la infracción sistemática de la tradición y de lo convencional (Mahler) se le contrapone Stravinsky, es decir, el intérprete (como Paul Hindemith y Wagner) del retorno a lo arcaico, lo ingenuo y lo naturalista, con gran riesgo de falsificación.

Valorando la disonancia frente al oído convencional, Theodor Adorno se propone observar el potencial utópico que ésta introduce, ya que, a su juicio, la música también expresa las contradicciones de la sociedad, llevando a la crisis el estatuto de lo existente y convirtiéndose así, como cualquier otro arte, en una protesta contra la falta de libertad y una tendencia hacia un futuro diferente.

En el plano filosófico y sociológico los dos temas principales de la reflexión crítica de Adorno son, por una parte, la despiadada lucidez frente a las tendencias predominantes en la realidad moderna y, por la otra, la tensión utópica hacia una dimensión "otra" del presente cosificado y alienado, aunque la rehúsa y la declara imposible. Como consecuencia de una formación dialéctico-hegeliana que atesora el magisterio del marxismo, Adorno confirma la importancia de la "negación" como instrumento de crítica de la sociedad.

En la Dialéctica de la Ilustración, que ofrece una radiografía de la moderna sociedad de masas obtenida directamente de la estadounidense de la inmediata posguerra, ya se diseña el horizonte del hombre contemporáneo envilecido por la "industria cultural", con sus falaces libertades, y por el mito de la racionalidad científica que, desde sus remotos orígenes en la Ilustración dieciochesca, se entrelaza con el dominio, y cuya función liberadora resulta sofocada cada vez por un totalitarismo más o menos explícito. De aquí su constante polémica con el pensamiento instrumental, con el culto a la exactitud y con cualquier forma de historicismo progresista.

Estos temas se desarrollan, además de en la summa filosófica que constituye la Dialéctica de la Ilustración, en el fascinante collage de aforismos titulado Mínima moralia (1951), en el ensayo sociológico La personalidad autoritaria (1950), en su monumental Dialéctica negativa (1966) y en Stichworte. Kritische Modelle (1969).

En el plano filosófico, junto a la relectura de Hegel en los Tres estudios sobre Hegel (1963), a quien habría que atribuir el mérito de haber abandonado el intelectualismo abstracto de la Ilustración sin rehuir por ello la idealización de la razón dialéctica, la intervención de Adorno se caracteriza por un repudio de la fenomenología, a la que, en el discutido ensayo sobre Edmund Husserl titulado Zur Metakritik der Erkenntnistheorie (1968), acusa de abstracción y distanciamiento de las contradicciones histórico-sociales, así como de una sospecha constante hacia el irracionalismo, en cuyo ámbito hay que colocar la misma ontología de Heidegger (Jargon der Eigentlichkeit, 1964).

La función dialéctico-negativa, inspirada al principio por el rechazo de lo que es en nombre de lo que todavía no es, apoya también la crítica adorniana de la cultura y sus intervenciones a propósito de la literatura, recogidas principalmente en Prismas. Crítica cultural y social (1955) y en los cuatro volúmenes de Notas de literatura (1958 y 1974). Poco antes de morir, Adorno terminó una Teoría estética (publicada póstumamente en 1970), en la que reafirmó una vez más la urgencia, para el arte mismo, del nexo entre crítica y utopía. El arte sólo puede justificarse como recuerdo de los sufrimientos que se han acumulado en el transcurso de la historia, los cuales exigen un rescate de la vida "ofendida" y un acto de reparación respecto a ella, en virtud de un futuro cualitativamente diferente.

Si bien el particular tipo de análisis que ha adoptado el pensador alemán no facilita una distinción clara de los campos que estudia, algunas de sus obras se incluyen con todo derecho en el campo específico de los estudios sociológicos. Durante su exilio en Estados Unidos, Adorno colaboró con Frenkel-Brunswik, Levinson y Sanford en una investigación fundamental sobre la psicología del antisemitismo, La personalidad autoritaria (1950).

En esta obra la contribución de Adorno se despliega no sólo en una sección dedicada al material de la entrevista, sino también en la conocidísima elaboración de las escalas de medida de las tendencias fascistoides potencialmente presentes incluso entre los miembros de sociedades democráticas como la estadounidense, actitudes ligadas al prejuicio y a la adhesión a modelos de comportamiento estereotipados y conformistas.

La crítica de la sociología positivista (que Adorno identifica casi totalmente con la de Estados Unidos) dejó su sello en Sociológica (1956), redactada en colaboración con Max Horkheimer; para Theodor Adorno, esta sociología, en cuanto ligada al detalle, pierde de vista la realidad social, lo que priva a esta disciplina de una orientación racional que esté centrada en las necesidades primarias de la existencia. En sus Soziologische Schriften (1972), Adorno insiste en la importancia de aplicar el método dialéctico al conocimiento de la sociedad contemporánea como el único capaz de escapar a la imagen petrificada que ésta ofrece de sí misma. Otra obra de interés sociológico es Sociología de la música (1962), y cabe citar también Impromptus.

Adorno falleció en Visp, Suiza el 6 de agosto de 1969

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martes, 15 de agosto de 2023

Baltasar Gracián

 Escritor y jesuita español. Hijo de un funcionario, Baltasar Gracián nació en Belmonte de Calatayud, Zaragoza el 8 de enero de 160estudió en un colegio jesuita de Calatayud y en la Universidad de Huesca, tras lo cual ingresó, en 1619, en la Compañía de Jesús, probablemente en Tarragona, donde se encontraba el noviciado de la provincia.

Se dispone de escasa información sobre su vida entre esta fecha y 1635, año de su ordenación sacerdotal. Se sabe que en 1628 se encontraba en el colegio de Calatayud, donde es presumible que ejerciera como docente, y que su posterior paso por el colegio de Huesca le permitió entrar en contacto con medios muy cultos. Dotado de gran inteligencia y de una elocuencia a la vez rica y límpida, a partir de 1637 se dedicó en exclusiva a la predicación.

Baltasar Gracián

En Zaragoza fue nombrado confesor del virrey Nochera, a quien acompañó a Madrid, donde residió por dos veces entre 1640 y 1641, por lo que frecuentó la corte y trabó amistad con el célebre poeta Hurtado de Mendoza. Después de una corta estancia en Navarra con el virrey, ambos se dirigieron a Cataluña para sofocar la revuelta. En 1642, Nochera murió violentamente como consecuencia de su oposición a la sañuda política represiva que había adoptado la Corona en Cataluña.

BALTASAR GRACIAN

Ejerció por un tiempo de secretario de Felipe IV, tras lo cual fue enviado, en parte como castigo de la Compañía por sus ideas y escritos, a combatir contra los franceses en el sitio de Lérida (1646). Su obra más conocida, El criticón, apareció en 1651, firmada por García de Marlones, anagrama de su nombre; tal disimulo no pudo evitar el agravamiento de sus problemas con la Compañía de Jesús, que le aplicó una sanción ejemplar. Poco después se trasladó a Zaragoza como catedrático de la Universidad. En 1650 había empezado a preparar El comulgatorio (publicado con su apellido en 1655), obra que comprende cincuenta meditaciones para la comunión y constituye una valiosa muestra de oratoria culterana.

De carácter orgulloso e impetuoso, y, sobre todo, mucho más hombre de letras que religioso, Gracián optó por desobedecer de nuevo a la jerarquía y publicó las partes segunda y tercera de El criticón (1653 y 1657), bajo el nombre de su hermano, Lorenzo de Gracián. El segundo volumen no le costó más que una nueva amonestación de los jesuitas, pero la aparición del tercero supuso su caída en desgracia. El padre Piquer, rector del colegio jesuita de Zaragoza, lo castigó a ayuno de pan y agua, y, tras desposeerle de la cátedra que ostentaba, lo desterró a Graus. El mismo año de 1657 apareció la Crítica de reflexión, violento alegato contra él, firmado por un autor levantino. Parcialmente rehabilitado, se instaló en Tarazona, donde su petición de ingresar en una orden monástica le fue denegada por la Compañía.

La concepción pesimista sobre el hombre y el mundo predomina en sus primeras obras: El héroe (1637), El discreto (1646) y Oráculo manual y arte de prudencia (1647), en las que da consejos sobre la mejor manera de triunfar. Considerado el mejor ejemplo del conceptismo, el estilo de Gracián, como el de Francisco de Quevedo, se recrea en los juegos de palabras y los dobles sentidos. En Agudeza y arte de ingenio (1648) teorizó acerca del valor del ingenio y sobre los «conceptos», que él entiende como el establecimiento de relaciones insospechadas entre objetos aparentemente dispares; el libro se convirtió en el código de la vida literaria española del siglo XVII y ejerció una duradera influencia a través de pensadores como François La Rochefoucauld o Arthur Schopenhauer.

La obra cumbre de su producción literaria, El criticón, emprende el ambicioso proyecto de ofrecer una amplia visión alegórica de la vida humana en forma novelada. Sus dos protagonistas, Andrenio y Critilo, son símbolos, respectivamente, de la Naturaleza y la Cultura, de los impulsos espontáneos y de la reflexión prudente. Como Gracián parte del supuesto barroco de que la Naturaleza es imperfecta, Critilo es quien salva a Andrenio de las asechanzas del mundo y lo conduce luego a la isla de la Inmortalidad, a través de una serie de lugares alegóricos.

Baltasar Gracián falleció en Tarazona, Zaragoza el 6 de diciembre de 1658

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martes, 25 de julio de 2023

Eric Hoffer

fue un escritorfilósofo y psicólogo estadounidense, nació en Nueva York el 25 de julio de 1898. Escribió diez libros y obtuvo la Medalla Presidencia de la Libertad en febrero de 1983 de Ronald Reagan. Su primer libro El verdadero creyente, fue publicado en 1951, fue ampliamente reconocido como un clásico. Este libro, que él consideraba como el mejor, estableció su reputación, y permaneció como un escritor exitoso durante la mayor parte de su vida.

Hoffer fue uno de los primeros en reconocer la importancia central de la autoestima para el bienestar psicológico. Mientras muchos escritores recientes se enfocan en los beneficios de una autoestima elevada, Hoffer se concentraba en las consecuencias de tener una baja autoestima. Preocupado por el surgimiento de los gobiernos totalitarios, especialmente los de Adolf Hitler y Iósif Stalin, intentó hallar sus raíces en la psicología humana. Descubrió que el fanatismo y la hipocresía están enraizadas en la duda, el odio hacia sí mismo y la inseguridad. Según lo describe en The True Believer, una obsesión con el exterior o con la vida privada de otras personas es sencillamente un intento cobarde del individuo por compensar su sentimiento de vacío existencial.

Eric Hoffer: The True Believer and The Nature of Mass Movements

Los movimientos de masas analizados en The True Believer incluyen a los movimientos religiosos (con extensas discusiones sobre el Islam y el Cristianismo), así como los movimientos políticos. También incluyen a los aparentemente benignos movimientos de masas que no son ni políticos ni religiosos. Un principio clave en el libro es el agudo razonamiento de que los movimientos de masas son intercambiables: Hoffer notó que algunos nazis fanáticos luego se tornaron fanáticos comunistas; que algunos comunistas fanáticos luego se convertían en fanáticos anticomunistas; o que Saulo, perseguidor de los cristianos, se convirtió en Pablo, cristiano convencido. Para el verdadero creyente la sustancia del movimiento de masas no es tan importante como el hecho de que él o ella es parte de ese movimiento. Hoffer incluso sugiere que es posible detener el auge de un movimiento de masas indeseable al sustituirlo por un movimiento de masas benigno, el cual le daría a aquellos predispuestos a unirse a un movimiento un desfogue para sus inseguridades.

Su visión era original, vigilando un nuevo terreno abiertamente ignorado por las tendencias académicas dominantes en la época. Particularmente, no era en absoluto freudiana, en un tiempo cuando casi toda la psicología estadounidense estaba confinada en el paradigma freudiano. Al evitar las corrientes académicas principales, logró evitar los limitantes que trae consigo el pensamiento establecido. Hoffer apareció en la Televisión Pública estadounidense en 1964, y luego en dos conversaciones de una hora con el periodista de la CBS Eric Sevareid.

Eric falleció en San Francisco el 21 de mayo de 1983

https://es.wikipedia.org/wiki/Eric_Hoffer